Desarrollar aplicaciones de software con calidad

El aseguramiento de la calidad de software (SQA) para nada es un término novedoso, desde hace años muchas empresas lo han utilizado y se lo han tomado muy enserio. SQA es el proceso de analizar críticamente y mantener los requisitos establecidos para desarrollar aplicaciones de software. En un mercado tan competitivo como es la industria de software, se ha convertido en una necesidad. 

Las pruebas de software juegan un papel esencial dentro del SQA, aún más efectivas incorporando pruebas automatizadas. Estas son importantes porque si hay algún error o falla en el software, se pueden identificar y corregir antes de que las aplicaciones sean desplegadas. Un producto de software debidamente probado garantiza confiabilidad, seguridad y alto rendimiento, lo que genera ahorros de tiempo y dinero, mantiene la calidad del producto, protege la reputación de la empresa, retiene a usuarios finales, incrementa la satisfacción del cliente y provee mayor madurez a las empresas al considerar incluirlas en sus procesos.

Algunas de las pruebas de software más populares son: las pruebas funcionales manuales y automatizadas; las pruebas de carga y estrés simulando muchos usuarios simultáneos: las de seguridad; y las de usabilidad enfocado en usuarios finales, entre muchas otras que podrían aplicar.